Entretenimiento

NotiGuatemala | Una década repartiendo batazos

Fondo de Valores Inmobiliarios, Empresario, Businessman, Banquero, FVI, Constructor
Dólar hoy: a cuánto cotiza este martes 20 de julio

Una temporada después Altuve volvió a elevar su nivel, aunque para muchos ya había alcanzado su techo. Ese 2016 estableció su tope personal de jonrones, para ese entonces, con 24, y quedó a las puertas de las 100 impulsadas con 96. Anotó en carrera en 106 ocasiones y volvió a superar los 200 hits (216), mientras que obtuvo su segundo título de bateo con .338. Cerró en las votaciones como el tercer mejor jugador de la Americana, solo para un año después llevarse todo

Solo un selecto grupo de peloteros puede presumir de haber conquistado todo a nivel individual y colectivo en sus primeros diez años en las Grandes Ligas, y entre esos privilegiados resalta el venezolanos José Altuve.

?Astroboy? cumple hoy una década de haber llegado a las Grandes Ligas, tras su debut el 20 de julio de 2011. Desde ese entonces el venezolano ha saboreado las mieles del éxito en incontables oportunidades, llegando a consagrarse como uno de los mejores bateadores de los últimos tiempos de la pelota.

Sin embargo, la carrera del oriundo de Puerto Cabello no fue siempre color de rosa. Sus inicios como jugador profesional fueron complicados, debido a su baja estatura, al medir 1.68 metros al finalizar la adolescencia.

Muchas de las organizaciones de las Mayores no confiaban en que un jugador tan bajo fuese capaz de sobresalir al máximo nivel. Pero fue entonces cuando Alfredo Pedrique intercedió, y ayudó a que los Astros de Houston le dieran una oportunidad al criollo. El resto ya es historia.

Desde sus primeros años ?Astroboy? se caracterizó por ser un pelotero con un contacto excepcional. En su primera zafra dio 61 hits en 57 juegos. Ya para su segundo año se había consolidado como camarero titular.

En ese 2012 consiguió su primera aparición al Juego de las Estrellas y cerró su campaña con promedio de bateo de .290 con 80 anotadas y 33 bases robadas.

Ya no solo era un simple bateador hábil, puesto que con el pasar del tiempo se convirtió en una amenaza en las bases.

Un año después volvió a superar las 30 estafadas, mientras que su average se ubicó en .283 producto de 177 incogibles.

En 2014 llegó su primer gran año, cuando fue a su segundo partido de luminarias. Además fue líder en almohadillas robadas con 56, mientras que lideró el circuito con 225 hit, cifra que le permitió alzar su primer título de bateo con .341. La cereza del pastel la colocó su primer Bate de Plata.

En 2015 repitió su asistencia al Juego de las Estrellas. Nuevamente llegó a la doble centena de imparables (200) y comandó su liga en estafadas con 38. Cerró como mejor defensor de la segunda base para obtener el Guante de Oro por primera vez.

Una temporada después Altuve volvió a elevar su nivel, aunque para muchos ya había alcanzado su techo. Ese 2016 estableció su tope personal de jonrones, para ese entonces, con 24, y quedó a las puertas de las 100 impulsadas con 96. Anotó en carrera en 106 ocasiones y volvió a superar los 200 hits (216), mientras que obtuvo su segundo título de bateo con .338. Cerró en las votaciones como el tercer mejor jugador de la Americana, solo para un año después llevarse todo.

En 2017 el venezolano fue el artífice de una temporada de ensueño. Se llevó su tercer trofeo como campeón bate con .346, gracias a sus 204 imparables. También anotó 112 rayitas y participó en su quinto Juego de las Estrellas. Ese año, los Astros arrasaron y se coronaron campeones de la Serie Mundial con un José Altuve superlativo que se llevó el MVP de la Serie de Campeonato de la Liga Americana ante Yanquis de Nueva York.

Pero ese no fue el único Más Valioso que alzó el criollo, puesto que fue anunciado al final de año como el MVP del joven circuito.

En 2018 logró su quinto Bate de Plata corrido, al culminar la zafra con average de .316, mientras que asistió por sexta vez al Juego de las Estrellas.

En 2019 no logró ningún reconocimiento, pero sus 31 cuadrangulares fijaron un nuevo tope en su carrera. Ese año se lesionó y disputó 124 juegos en los que conectó 149 inatrapables.

2020 fue una temporada atípica en la que ligó .219 en 48 encuentros, pero ya este año dejó atrás su mala actuación en la temporada pasada.

Todavía quedan muchas páginas por escribir en la historia de Altuve, que se mantiene como una estrella consagrada.